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Startup multimillonaria suma a chilena al “dream team” de científicos del mundo para dar con “la vida eterna”

“En Altos Labs se potencia el trabajo colaborativo, de manera de poder buscar formas creativas de abordar las preguntas. La idea de Altos es lograr la excelencia y libertad que entrega la academia, con el compromiso de la industria en transformar ese conocimiento generado de manera colaborativa, en llevar la ciencia a soluciones en medicina”, explica la bioquímica Soledad Matus, que trabaja en un laboratorio de la empresa en Estados Unidos.

Además, destaca su foco multidisciplinario: “Hay profesionales que tienen mucho conocimiento en un tipo de microscopía especial, o en biología computacional. De esta manera, sumando distintas aproximaciones, se puede abordar la investigación de manera integral, poniendo el énfasis en la colaboración”.

La empresa recibió una inversión de tres mil millones de dólares, entre otros, del empresario Jeff Bezos (Amazon), el hombre más rico del mundo.

Una científica es la única chilena que forma parte de Altos Labs, una empresa estadounidense cuyo fin último es detener o revertir el proceso de envejecimiento, a través de la reprogramación celular. El sueño de la vida eterna todavía queda lejos, pero Altos Labs es uno de los intentos más serios hasta la fecha en tal sentido.

Se trata de Soledad Matus, bioquímica, doctorada y posdoctorada en Ciencias Biológicas de la UC. Anteriormente trabajó en el Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO) de Chile, el primer centro en Latinoamérica dedicado al estudio del envejecimiento, y la Fundación Ciencia & Vida, como investigadora principal del laboratorio de Biología de Neurodegeneración.

“El trabajo en Altos Labs está enfocado en el entendimiento de biología de la programación del rejuvenecimiento celular, para lograr restablecer la salud y la resiliencia de las células. El objetivo final es revertir las enfermedades para transformar la medicina”, comenta Soledad Matus a El Mostrador.

La firma Altos Labs, que partió el año pasado, fue creada a partir de una inversión por 3.000 millones de dólares, con participación de varios millonarios, como Jeff Bezos, creador de Amazon y uno de los hombres más ricos del mundo, y el israelí Yuri Milner, un empresario y físico de origen ruso.

Fue fundada por el biólogo celular y empresario Richard D. Klausner y en su directorio participan algunos Premios Nobel, como la bioquímica Jennifer A. Doudna (Nobel de Química 2020), creadora de la técnica de edición genética CRISPR; el biólogo David Baltimore (Nobel de Medicina 1975); y la ingeniera química Frances Arnold (Nobel de Química 2018), todos ellos estadounidenses.

Colaboración
Matus cuenta que se incorporó a Altos Labs en el contexto de una colaboración de largo tiempo con un científico que hoy está desarrollando su investigación en la misma empresa, y detalla que será por un periodo acotado.

“En Altos entiendo que aún no se han incorporado otros chilenos, pero hay varios latinoamericanos. He conocido investigadores de Ecuador, México y Uruguay. Mis colegas son investigadores de diversas partes de Estados Unidos y de diversos países del mundo”.

Agrega que cada uno tiene una experticia en un área cercana o complementaria a la biología.

 
“Hay profesionales que tienen mucho conocimiento en un tipo de microscopía especial, o en biología computacional. De esta manera, sumando distintas aproximaciones, se puede abordar la investigación de manera integral, poniendo el énfasis en la colaboración”, afirma.

Trabajo colaborativo
Altos Labs tiene laboratorios en California (San Francisco y San Diego) y otro en el Reino Unido. Matus está trabajando en el Laboratorio de San Francisco, California, que está al sur de la cuidad de San Francisco, en Redwoods City.

“En Altos Labs se potencia el trabajo colaborativo, de manera de poder buscar formas creativas de abordar las preguntas. La idea de Altos es lograr la excelencia y libertad que entrega la academia, con el compromiso de la industria en transformar ese conocimiento generado de manera colaborativa, en llevar la ciencia a soluciones en medicina”, explica.

 

Matus ya conocía a algunos investigadores de Altos, a los que había visto en congresos científicos.

Preguntas básicas
En cuanto a su tarea específica, señala que consiste en “llevar a cabo proyectos que ya hemos definido, que son proyectos que tienen como objetivo preguntas biológicas ‘básicas'”.

“Esos proyectos están enfocados en encontrar algunos elementos reguladores de las neuronas, en particular, de la sinapsis. Creemos que esos reguladores pueden estar involucrados en la mantención de la estructura sináptica tanto en condiciones fisiológicas como en enfermedades neurodegenerativas”, explica.

“En Altos y en mi trabajo en particular, no hay un enfoque dirigido a trabajar en la extensión de la vida humana. El objetivo de Altos está en poder entender la resiliencia celular y cuáles son los mecanismos resilientes. El hallazgo de esos mecanismos o moléculas de la resiliencia podría ayudar a revertir las enfermedades o las discapacidades que se producen a lo largo de la vida”, concluye.

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