Investigadores chinos acaban de publicar un estudio con sus conclusiones tras realizar pruebas y modelos numéricos con un proyectil que alcanza Mach 4.
China vuelve a sacar músculo armamentístico. Apenas un mes después de presumir de sus avances con el railgun, el cañón de riel electromagnético, los investigadores chinos destacan ahora sus logros en el uso de proyectiles con armas de energía cinética. Entonces y ahora el gigante asiático insiste tanto en el alcance de su trabajo como en marcar posiciones con EEUU. La prensa del país destaca de hecho que las últimas pruebas para calibrar el poder de su armamento se han hecho fijándose en los estándares de los acorazados estadounidenses.
Y los resultados, aseguran, resultan sorprendentes.
Entre armamento y cálculos. Lo que ha hecho el equipo de investigadores dirigido por Huang Jie, del Centro de Investigación y Desarrollo Aerodinámico de China, es realizar una serie de pruebas y simulaciones numéricas para valorar la capacidad de daño de las armas de energía cinética, que como indica su propio nombre se basan en la energía cinética del proyectil, no en su carga explosiva.
En concreto, Huang y sus compañeros estaban interesados en determinar qué daños ocasiona esta clase de armamento en los blindados militares fabricados con los estándares de EEUU, como un tanque de batalla M1 Abrams. Sus conclusiones las han recogido en Equipment Environmental Engineering y se ha encargado de darles eco el diario South China Morning Post (SCMP), con sede en Hong Kong. El centro donde investiga Huang Jie se localiza en la provincia de Sichuan y se dedica al desarrollo de armas hipersónicas, con velocidades superiores a Mach 5.



