Startup

El efecto multiplicador de Adrián García-Aranyos, presidente de Endeavor | N4111

Endeavor ha conseguido nutrir más de 40 unicornios en 10 años. Adrián García-Aranyos, su presidente, desgrana las claves del éxito.

Adrián García-Aranyos se estrenó al frente de la oficina española de Endeavor en 2014. A medida que fue creciendo el ecosistema emprendedor español, también lo hizo su prestigio. Le importa que la tecnología llegue a todos los rincones y que cambie vidas, tanto en el aspecto humanístico como en el de la generación de riqueza y el impacto social. En 2019 tomó el liderazgo de la oficina global, con sede en Nueva York, desde donde habla con WIRED en Español.

De Nueva York a Madrid y de vuelta a Nueva York
Adrián García-Aranyos llegó a Estados Unidos para trabajar en el ICEX, el organismo oficial de comercio exterior en España. De ahí pasó a banca, JP Morgan y después a medios, hasta que le llegó la oportunidad de montar la oficina de la compañía que hoy dirige en España. “Tuve la suerte de que logró muy buen desempeño en un periodo muy corto. Varios emprendedores nuestros se convirtieron en unicornios y varias empresas han crecido muchísimo, hasta hemos conseguido fusiones interesantes», recuerda. «En ese terreno, la marca está muy bien posicionada”.

Nuestra conversación arranca por lo obvio: entender qué es Endeavor. Pertenecer a Endeavor es considerado una medalla entre los emprendedores. “Aspiramos a ser la comunidad líder en emprendedores de alto impacto global. Significa que buscamos marcar la diferencia en el ecosistema. Y cuando digo ‘marcar la diferencia’ me refiero no solo a la parte directa y medible, la parte de los empleos generados, el capital levantado e incluso la riqueza generada, sino también a todo lo que hemos hecho antes con efecto multiplicador”, explica el directivo.

 
 
Precisamente, ese efecto multiplicador es una de las señas de distinción de la organización. Se destacan por saber olfatear talento, por entender cuál es ese gen especial detrás del triunfo empresarial. “Es sorprendente cómo funciona. Hay quien emprende en serie, que monta tres, cuatro o cinco startups. Unas funcionan, otras no, pero siguen sumando y, en muchos casos, invierten en otros. No solo dinero, sino algo mucho más valioso: su tiempo y experiencia”, relata.

El poder de la comunidad y su efecto multiplicador
En Silicon Valley se habla de la PayPal mafia, el grupo de visionarios emprendedores de donde salieron, por ejemplo Reid Hoffman, fundador de LinkedIn; Peter Thiel, su adlátere en PayPal, e incluso Elon Musk. En Endeavor promueven generar redes de apoyo mutuo similares.

 
García Aranyós desvela cómo se fragua esta magia. “Hay gente que trabaja para un emprendedor, que comprueba que es viable emprender y entonces decide hacerlo también. De ahí sale todo ese ejército de emprendedores. Surgen de haber trabajado con líderes que inspiran y que tienen la ambición de cambiar el mundo. No solo perciben el éxito, sino que sienten el apoyo y son capaces de multiplicarlo con nuevas compañías. Es lo que más impacto tiene en los ecosistemas. Lo que nos emociona es ver y facilitar que haya efecto multiplicador en el ecosistema. No queremos ser solo testigos, sino también impulsarlo».

En este punto, cobran especial importancia los mentores y su rol de consejeros y guías, clave para el éxito. “Es una labor única porque, para empezar, están enfrentándose a problemas similares a los que los mentores ya afrontaron, por lo que pueden fácilmente solventarlos. Los mentores son actores muy relevantes dentro del ecosistema”, subraya García Aranyós.

¿Cómo detectar al emprendedor Endeavor?
No hay una fórmula especial, pero sí han encontrado algunos patrones y sensores que les sirven para ir captando talento. “Normalmente, se identifican entre sí. Son como animales de una especie, como si fueran de una misma tribu. Obviamente, realizamos una comprobación previa en cuanto a calidad y también nos preocupa la diversidad”.

En este proceso de selección, mediante entrevistas, encuentros y análisis, cobra especial importancia la oficina local. “Es importante que estén muy enchufados en el ecosistema al que pertenecen en los distintos territorios, que estén observando y entendiendo lo que sucede en cada momento, que asistan a conferencias, a eventos, que lean la prensa, para entender las necesidades y saber quiénes destacan. Esto sirve tanto en México, como en España, en Chile, o en Turquía. Es algo de sentido común”.
 
 
LO MÁS VISTO

¿Quién fue Robert Oppenheimer, el ‘destructor de mundos’ y padre de la bomba atómica?
POR JORGE GARAY

EA Sports FC gana por goleada a FIFA 24
POR AMIT KATWALA

Aprueban el primer estándar LiFi: el sueño de Nikola Tesla es una realidad
POR FERNANDA GONZÁLEZ

¿Qué características tendría la Nintendo Switch 2?
POR DIANA LIMÓN
 
 
 
Para entrar a este selecto y a la vez abierto club es necesario que las compañías muestren cierta atracción, que consigan atraer clientes (ya sean otras empresas o consumidores) y que el producto o servicio tenga aceptación. “Nuestra misión es acelerar el crecimiento. Primero observamos el equipo. Después, observamos modelos de emprendedores que ya lo hayan vivido, que hayan pasado por ello. Lo bonito de las empresas también consiste en desarrollar el talento y crear cultura. Los mentores pueden ser guías generales, pero también pueden ser expertos en aspectos muy concretos”, relata.

Si se hiciera un retrato robot, como un modelo del emprendedor de éxito de Endeavor, el resultado sería una criatura peculiar, algo así como un optimista paranoico. Alguien que soluciona los problemas que la mayoría de la gente no se atreve a encarar. El presidente añade algunos matices: “son perfiles que ya han tenido alguna experiencia laboral interesante, quizá en una empresa internacional, y que están en su treintena”.

Diversidad: El reto de sumar mujeres en tecnología
Como casi siempre sucede en tecnología, queda una asignatura pendiente: la mujer. Con todo, van por buen camino. Hoy, algunas emprendedoras son ya muy relevantes y destacan, como las hermanas Iborra, Pepita Marín, Yaiza Canosa y Verónica Pascual, todas ellas de España. Además de sumar 12 patrones en diferentes países que son mujeres, el directivo es consciente de que el margen de mejora es amplio, sobre todo para pasar de las anécdotas y los casos individuales a contar con porcentajes sólidos.

Saben que la tecnología no lo es todo, pero ya no contemplan un emprendedor que, por mucho impacto que genere, no haga uso de la misma de una manera u otra. “Un ejemplo reciente y muy positivo es RobinFood, de Colombia. Gracias a la tecnología, ha crecido mucho durante la pandemia, ha dado empleo y alimento a miles de personas. Ha desarrollado cloud kitchens sin despedir a nadie. Es un caso precioso”, subraya.

Inversión, un paso natural
Una de las decisiones que más ha hecho destacar a Endeavor ha sido contar con un fondo de inversión. La inteligencia de mercado les llevó a centrarse más en tecnología. De ahí que hayan encajado tan bien con el fenómeno startup. “Queríamos hacer algo profesional, no cualquier cosa. Algo que sirviera a la misión y que fuera totalmente compatible con los emprendedores. Queríamos apoyar al emprendedor, pero no liderar. Es así como llegamos a la conclusión de que lo mejor era entrar en las fases iniciales y mediante un ticket pequeño. No llegamos ni al 5% de la compañía. Lo que sí hacemos es asesorar al emprendedor con las rondas de financiación, comprobar los términos de los distintos acuerdos, revisarlos, conectarle con más inversores”, detalla el directivo.

 
Endeavor cuenta con 550 empleados en 42 mercados y su trayectoria comenzó hace 26 años. Hasta el momento, han realizado 250 inversiones, 140 son a nivel global y tienen más de 500 millones de dólares en activos bajo gestión. El ticket oscila entre los 50,000 y los dos millones de dólares.

El poder de América Latina y los espacios emergentes
México, Colombia, Brasil, Chile, Uruguay y Argentina son algunos de los países estrella para Endeavor. Inicialmente, Endeavor miraba a lugares emergentes. Con el tiempo se han sumado también experiencias en ciudades clave como Miami, Detroit, Denver o Búfalo que, aunque están en Estados Unidos, no eran la primera línea en cuanto a negocios y emprendimiento.

Sin ir más lejos, la oficina de Miami acaba de cumplir 10 años. Esa “fue la primera de las ocho ciudades de Estados Unidos en donde nos instalamos. El impacto en este tiempo ha sido evidente. No solo en el crecimiento del ecosistema local, sino también en la conexión con América Latina y Europa”, reflexiona.

En los últimos años, África ha comenzado a despertar el interés de la organización. Acaban de anunciar que, además de en Egipto, donde ya trabajan, tienen previsto abrir en 10 mercados más. ¿Qué será lo siguiente? Aranyos contesta sin dudar: “Asia es el lugar donde vemos más velocidad, nuevas ideas y empuje”.

“¿Qué te quita el sueño?”
Los inversores en Estados Unidos hacen una pregunta clásica a los emprendedores antes de escribir un cheque: “What keep you up at night?”. Algo así como ¿Qué te quita el sueño?, ¿qué te preocupa? A partir de ahí se activa la búsqueda de los mejores mentores, inversores o especialistas dispuestos a apoyar.

Esta pregunta es también un clásico en el proceso de selección de Endeavor, donde se analizan las métricas de la compañía, la visión del founder. Pero los candidatos también pasan por un panel de entrevistas para ver si encajan y pueden aportar mutuamente. Porque sí, del emprendedor también se espera que, con el tiempo, pase a ser mentor, cree comunidad y sume al colectivo para completar el círculo del éxito.

Deja una respuesta