Proyecto conecta personas mayores con empresas que buscan expertos.
Mentor Senior es una plataforma que propone ofrecer la asesoría por hora y pagada de expertos mayores de 60 años a profesionales jóvenes y pymes. La idea es mediar entre unos y otros para un encuentro fructífero y, sobre todo, rescatar el conocimiento de décadas de experiencia que hoy se pierde tras la jubilación.
En la ficción, la historia es más o menos así. Un viudo de 70 años llamado Ben Whittaker ya se ha jubilado, pero se aburre. Caminando una mañana ve un aviso que ofrece pasantías en e-commerce a personas mayores. Sin dudarlo demasiado postula. Lo fichan en una empresa dedicada a la venta ropa.
Así, Whittaker se ve inmerso en un mundo de mucha y activa juventud, en medio de gente cien por ciento digitalizada y presa de las redes sociales. Su jefa, Jules Ostin, es la directora de la compañía y desde el primer momento intenta deshacerse de él: lo encuentra demasiado viejo, analógico y lento. Ella no sabe, sin embargo, que su practicante -un ex ejecutivo del mercado de las guías telefónicas- tiene experiencia, conocimiento en manejo de personas, mucho que aprender y aún más que enseñar.
La película se llama “Pasante de Moda” (2015) y se la puede ver en Netflix. Es una comedia. En la vida real chilena, hombres y mujeres como Ben Wittaker, que en el filme es interpretado por Robert de Niro, no necesariamente se divierten. En demasiados casos, por razones que son diversas, se acercan un poco más al drama, porque para ellos escasean las oportunidades.
Es lo que los tres socios impulsores de Mentor Senior tienen claro y lo que, desde su vereda tecnológica, buscan ayudar a solucionar. Son el analista de sistemas Sandro Norero, la periodista -e hija de Sandro- Paola Norero y el sociólogo Eduardo Rodríguez.
Juntos desarrollan en este momento los distintos aspectos del negocio de una plataforma digital que permita, cruzando una base de datos con necesidades de mandantes, conectar a personas mayores especialistas en diversos ámbitos con profesionales jóvenes y pequeñas o medianas empresas que necesiten asesoría y conocimientos. El modelo consiste en que estos expertos de 60 años o más sean mentores por horas, a cambio de tarifas que deben ser convenidas.
En el país, según datos 2022 del Instituto Nacional de Estadísticas, hay 3.449.362 de personas que tienen 60 años o más, algo así como el 18% de la población. De ese porcentaje, el 12% son profesionales. Sin entrar en detalles de capacitación o de experiencia profesional, puede decirse que solo en Chile existen potencialmente unas 400 mil personas tituladas que tal vez están preparadas y con ganas de sentirse vigentes y activas entregando parte del conocimiento atesorado en décadas de experiencia laboral a las nuevas generaciones.
El desafío de aprovechar la experiencia
Paola Norero cuenta que Mentor Senior nació en 2021. Para ella, su idea tiene la virtud de ayudar a reducir la brecha de empleabilidad que existe hoy para esos profesionales mayores: “Vimos que hay mentorías, pero todas son ad honorem o están relacionadas con gente más joven”.
Ella habla con conocimiento de causa. Su padre, Sandro, está lleno de experiencia que legar: “Estuvo durante 40 años o más, trabajando por el mundo en muchas áreas, siendo gerente. Pero para él era muy complejo reinsertarse”.
Norero identifica una lista de creencias que -desde su perspectiva- han puesto trabas a la posibilidad de que él, igual que otros adultos mayores, extienda su vida profesional después de jubilarse: “Que estaba sobre calificado, que sus servicios eran demasiado caros, que no iba a tener disponibilidad de tiempo, que iba a enfermarse, que no necesariamente iba a estar al día”.
¿Puede decirse que se trata de un tipo de discriminación? Sandro Norero afirma: “No me gusta usar esa palabra, pero sí creo que hay una predisposición, una tendencia. No sé si viene de los head hunters o de algún tipo de organizaciones, pero uno siente que se bloquean los accesos”.
Es posible que, en parte, conspire un factor que está ligado a la propia edad del postulante. Tras una vida de trabajo, una persona jubilada o mayor de 60 años no necesariamente quiere emplearse en formato full time: “Es cierto. No sé si estoy disponible 24 por 7″, dice Sandro Norero. Es, desde su perspectiva, el único pero, y cuenta: “Veo fracasos en el campo tecnológico. Veo sistemas que fallan y sé que tantas veces la resolución es cuestión de que haya alguien con experiencia que la aborde”.
Él mismo -hoy ya jubilado- pudo ayudar a salvar una viña mendocina de la quiebra antes de retirarse. Formado en la Universidad Católica de Valparaíso, trabajó en el área de logística para la multinacional Dole Food Company, en bancos y en una empresa tecnológica estadounidense, entre otros rubros.
Dice que ha testeado la filosofía de Mentor Senior con sus amigos: “Gente de mi edad”, agrega. Afirma que hay coincidencia en que tienen disposición para seguir aportando: “Algunos están mi situación, muchos siguen trabajando, algunos están en camino de jubilar, pero a todos les parece interesante. Yo quiero aprovechar mi experiencia y colaborar con empresas que no la tienen”.
Más que darles de comer a las palomas
Mentor Senior se define como una consultora y banco de expertos, que puede ofrecer servicios en cuatro áreas: asesoría profesional, con análisis de casos y causas; dirección y gestión de proyectos, con comités asesores senior; auditoría y control para planificación y mejoras metodológicas, y charlas técnicas y de habilidades blandas para el traspaso de experiencia.
La propuesta obliga al desarrollo de una base de datos robusta de expertos. Gente profesional con “experiencia, casuística, contactos, flexibilidad horaria, capacidad de logro por objetivos, una visión ética, conocedores de estrategia de negocios y compromiso laboral”.
Paola Norero explica que la pandemia les ofreció tiempo para “anidar la idea”. En 2021 postularon al fondo anual de innovación social de Piensa en Grandes, que surge de la alianza entre el Hogar de Cristo, la AFP Habitat y la empresa nacional Vinson Consulting. Su propósito es impulsar proyectos que contribuyan al bienestar de las personas mayores en Chile. Mentor Senior ganó en la categoría Incuba. Esos 8 millones de pesos les permitieron instalarse como empresa.
Durante el año pasado, la consultora estratégica Vinson Consulting, que es parte de Piensa en Grandes, les hizo una mentoría. Su director, Salvador Muzzo, explica: “Nosotros seleccionamos a los ganadores por razones diversas. Pedimos que haya una idea, que les agregue valor a los adultos mayores, que sea escalable, que tenga un modelo de ingreso, que sea sostenible en el tiempo, que tenga un equipo dedicado y que tenga talento. Mentor Senior tenía todo eso”.
Según Muzzo, en esta etapa inicial, Mentor Senior ofrece proyecciones importantes y una “muy buena propuesta de valor”. Queda todavía un buen camino que recorrer. Una de las claves para el éxito será la plataforma que debe hacer los match entre los asesores y los asesorados. Paola Norero estima que debiera estar operativa durante el primer semestre.
Quien está a cargo de desarrollarla es Sandro Norero. Para él, si bien el aspecto tecnológico es importante, no es lo más relevante. El verdadero desafío de Mentor Senior -y de cualquier proyecto orientado a los adultos mayores- está en romper “la brecha es cultural”. Norero dice: “No es fácil, porque hay que superar barreras que son políticas y filosóficas. Hay que superar resistencias. Uno, como adulto mayor, se topa con la idea de que ya pasó tu oportunidad”.
Los expertos coinciden con él en que hay un anquilosamiento en cómo se piensa hoy en la vejez y en los viejos. Y no solo en Chile, porque el problema es global. Eduardo Toro, director ejecutivo de la Fundación Conecta Mayor, que promueve la integración social y el legado de las personas mayores, en especial las de escasos recursos, lo define así: “Hay que derribar prejuicios. Terminar con estereotipos anacrónicos”.



