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Educación

Inglés en Pichilemu: Kidsland, el lugar donde los niños adquieren habilidades para un mundo globalizado

Nota: EDUCACION. Innovación marginal -un pequeño cambio- con emprendimiento que vió el problema y la necesidad y le puso mucho mucho esfuerzo. ¿Con que mas podría complementarse el negocio para mejorar la propuesta de valor e ingre$o$.

Javiera Soto es su fundadora y una de las ganadoras de la IV versión de Impulso Chileno que premió a 200 personas en 2021

A pasos de la playa de Punta de Lobos —uno de los mayores atractivos para los turistas, especialmente aquellos amantes del surf— se encuentra Kidsland, educación bilingüe en inglés para niños y niños de Pichilemu.

Es una iniciativa de Javiera Soto, profesora general básica bilingüe de la UDP, que comenzó a tomar cuerpo en julio de 2021 tras radicarse en este tranquilo balneario de la región de O´Higgins.

“Partí con clases particulares de inglés y la demanda aumentaba cada semana. Decidí buscar un lugar para hacer mis clases, pero como no lo encontré adapté el living de mi casa como una sala de clases. Y cuando todo estaba perfecto vino la cuarentena total para Pichilemu. Mi casa quedó convertida en sala de clases y volví a las casas”, cuenta.

Al pasar la etapa de cuarentena por coronavirus encontró un lugar: “Partí con dos salas de clases y ahora vamos en 6”, cuenta Javiera Soto.

A su juicio su emprendimiento es “una oportunidad de familiarizar a los niños de la comunidad con el inglés y entregarles herramientas para que puedan comunicarse en el idioma, tomando en cuenta que viven del turismo”.

Desde 1970 Pichilemu ha desarrollado un turismo deportivo asociado a actividades como el surf, windsurf, stand up paddle (SUP), entre otras. De hecho, Punta de Lobos fue reconocida como la séptima reserva mundial del Surf por la organización Save The Waves25.

Es por eso que Javiera Soto está convencida que el aprendizaje del Inglés puede tener grandes beneficios para los niños a futuro y también para su desarrollo intelectual, dado que les dotaría de pensamiento crítico, memoria, habilidades matemáticas y creativas que son, entre otras, habilidades primordiales en el mundo globalizado en que vivimos.

Esta profesora postuló a Impulso Chile con la intención de invertir dinero para mejorar las oportunidades y recursos de aprendizaje para sus pequeños alumnos.

Con el premio de $4.400.000 que ganó se siente con más energía para continuar trabajando: “Me siento muy afortunada, siento que a la mirada de expertos es un proyecto interesante y eso me hace sentir que voy por buen camino”.

 ¿Por qué le puso Kidsland a su emprendimiento? “Porque quería que este fuera un lugar donde todo estuviera hecho y pensado para los niños”, responde la fundadora de este universo creado para que los pequeños aprendan inglés.

 
Javiera Soto es una de los 200 ganadores de la IV versión de Impulso Chileno, iniciativa de la Fundación Luksic, que repartió un fondo de hasta 1.000 millones de pesos.

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